Ayudo cuando es necesario parar, pensar, decidir mejor y hacerlo con propósito

Acompaño a personas, equipos y organizaciones a crear espacios de pensamiento compartido, diseñar futuros posibles y hacerlos realidad.

Puedo sumar cuando es necesaria una mirada externa para pensar y decidir mejor, por ejemplo cuando:

  • el día a día ocupa todo y falta espacio para pensar con perspectiva,
  • hay ideas valiosas pero dispersas que necesitan orden y síntesis,
  • se quiere impulsar o cambiar algo importante y hace falta foco y dirección compartida,
  • hay decisiones relevantes por delante y conviene explorarlas con más criterio,
  • o cuando lo decidido necesita sostenerse en la práctica.

¿Qué hago, concretamente?

Creo espacios de pensamiento y decisión colectiva fuera de la rutina diaria, donde las personas pueden detenerse, dialogar y mirar la situación con más perspectiva.

En esos espacios facilito que el grupo pueda:

  • poner en palabras lo que está disperso, implícito o confuso,
  • integrar miradas técnicas y humanas que hoy pueden estar separadas,
  • generar y ordenar alternativas antes de decidir,
  • acordar criterios compartidos,
  • y transformar esas decisiones en planes y acciones posibles y sostenibles.

No llego con respuestas prefabricadas ni con un método impuesto.

Facilito el proceso para que el propio sistema, a partir de un terreno común (common ground), construya la mejor respuesta posible para su situación real.

Trabajo desde una condición básica:
que haya disposición a parar, pensar juntos, revisar supuestos y escuchar otras miradas.


Cómo trabajo

Una estructura simple y flexible

Mi trabajo no sigue un guion rígido.
Lo organizo en cuatro momentos que permiten leer el contexto, decidir con fundamento y sostener la acción en el tiempo.

Charla de resonancia
Un primer espacio para comprender el desafío, leer el momento y verificar si hay sintonía real para trabajar juntos.
Avanzamos solo si, para ambos, tiene sentido hacerlo.

Diseño del viaje
Cuando hay sintonía, facilito la construcción de un terreno común: exploramos alternativas, definimos el rumbo y acordamos cómo avanzar integrando lo técnico y lo humano.

Orquestación del flujo
Acompaño la ejecución en el día a día, ayudando a sostener lo decidido, remover fricciones y ajustar el movimiento sin forzar al sistema ni desgastar a las personas.

Cosecha y nuevos desafíos
Recogemos aprendizajes, fortalecemos capacidades y dejamos preparado al equipo para lo que sigue.

Este ciclo se adapta a cada situación.
Puede tener retrocesos, saltos o convertirse en una espiral creciente:
es una forma de acompañar el movimiento real de personas y equipos.

👉 Cuando el rumbo es claro y el acompañamiento es el adecuado,
el trabajo deja de ser una carga y empieza a fluir.
Ciclo del flujo guiado


Decidir bien empieza por saber dónde estamos parados

El Mapa del Potencial como instrumento de análisis

Para decidir con fundamento no alcanza con tener experiencia ni buenas intenciones.
Hace falta leer con claridad el estado del potencial de una persona, un equipo o una organización en un momento dado.

Para eso utilizo el Mapa del Potencial (MdP).

El MdP es un framework de lectura y diagnóstico que nos permite “fotografiar” cómo está hoy el potencial frente a un desafío concreto, antes de decidir qué movimiento tiene sentido hacer.

El mapa se estructura en 2 dimensiones complementarias:

  • El estado del potencial (expansión ↔ estabilidad / contracción)
  • El entorno que se habita (seguro ↔ vulnerable)

La combinación de estas dimensiones define 4 zonas:

  • Confort
  • Exploración
  • Explotación
  • Constricción

No es lo mismo intervenir cuando el potencial está en expansión que cuando necesita consolidarse.
Ni cuando el entorno es seguro que cuando es vulnerable.

El MdP permite:

  • establecer un lenguaje común para hablar de lo que está pasando,
  • comprender por qué estamos donde estamos,
  • decidir qué capacidades activar o desarrollar,
  • y elegir el tipo de movimiento más adecuado para este momento.

No se trata de etiquetar ni de aplicar recetas.
Se trata de leer con precisión para decidir con criterio,
cuidando tanto la dimensión técnica como la humana.

👉 Cuando se comparte una lectura clara del potencial y del contexto,
las decisiones se ordenan y la acción deja de ser un esfuerzo ciego.


¿Hasta dónde puede llegar la intervención?

Del desafío puntual al sistema que lo hace posible

El trabajo puede comenzar por una situación concreta:
una decisión a tomar, un proyecto a encauzar, un área a reorganizar o un cambio que necesita claridad.

A partir de ahí, diseñamos el camino de manera sistémica, trabajando —según lo que la situación requiera— en tres niveles que se encadenan:

Estrategia del negocio
Clarificar el futuro deseado, el propósito, los principios y las metas que orientan la dirección.
Aquí se define para qué se hace lo que se hace y qué vale la pena priorizar.

Modelo operativo
El plano maestro que traduce la estrategia en realidad:
cómo se estructura y organiza el trabajo, cómo se coordinan los esfuerzos y qué macroprocesos, estructura y decisiones permiten avanzar de manera consistente.

Desarrollo de capacidades
Las personas y roles requeridos, los procesos específicos y sistemas que ordenan y sistematizan el trabajo, las tecnologías y herramientas que lo soportan.

Estos tres niveles se sostienen y se expresan en la cultura,
que no se diseña ni se impone, sino que emerge de los comportamientos cotidianos al poner en práctica esas capacidades.

👉 Solo se interviene en los niveles que la situación realmente requiere.

Cambio sistémico


Para firmas de consultoría, estrategia y RRHH

Un refuerzo senior cuando la situación lo requiere

Colaboro con firmas de consultoría, estrategia y RRHH como consultor asociado o senior advisor, sumándome de manera flexible a proyectos en curso o en su etapa inicial.

Suele tener sentido cuando el proyecto requiere:

  • sumar mirada senior para acompañar equipos jóvenes o muy especializados,
  • integrar el know how técnico con el manejo de las dinámicas humanas del cliente,
  • o sostener decisiones y conversaciones clave en momentos sensibles del proceso.

Me integro como parte del equipo, cuidando el vínculo con el cliente y reforzando la efectividad de la intervención, sin superponer roles ni imponer enfoques.

👉 Cuando el diseño técnico y la ejecución humana se piensan juntos,
las propuestas ganan profundidad, viabilidad y continuidad.


Cuando tiene sentido sumar una mirada externa

Si estás frente a un desafío —grande o pequeño—
y querés crear un espacio para pensar y decidir mejor,
conversemos y veamos si hay sintonía para trabajar juntos.

A veces, actuar sin claridad tiene un costo.
Y otras veces, postergar decisiones también.

👉 Charla de Resonancia
20 minutos · sin costo · sin compromiso