Cultura "la papa caliente"

La cultura: la «papa caliente» que le tiran a RRHH

Gabriel PardiCultura organizacional

Cultura "la papa caliente"

Diego Ledesma dice: "delegar la cultura a RRHH es tercerizar la identidad de la empresa".

Coincido. Y quiero ir un paso más allá.

¿Qué abarca la cultura? Porque el problema no es solo quién se hace cargo.

Es que muchas empresas no tienen claro qué deberían modificar cuando dicen que hay que "cambiar la cultura".

¿Qué es la cultura, en concreto?

→ La cultura es el patrón de decisiones, comportamientos y supuestos compartidos que emerge de la práctica cotidiana de una empresa.

No es lo que está en el cuadrito de los valores. No es lo que declara el CEO en la fiesta de fin de año.

→ Es lo que hacen las personas cuando nadie las está mirando.
→ Lo que se premia en silencio y lo que se castiga sin decirlo.
→ La identidad real de la empresa, hecha visible por quienes trabajan en ella.

La cultura no se instala. Emerge.

Emerge del diseño de todo el sistema: de cómo se toman las decisiones, de cómo se organizan los equipos, de qué se mide y qué se ignora, de lo que se habla frente a la máquina de café o bajo presión.

Y también de la infraestructura: espacios físicos, herramientas digitales, sistemas de comunicación.

No hay un "cortar y pegar" de culturas.

Cada empresa tiene que confeccionar la propia, como un traje a medida.

Una de productos o servicios consolidados necesita una cultura diferente a una que vive de proyectos o innovación, o con equipos distribuidos y tercerizaciones.

La cultura adecuada no se elige de un catálogo.
Se construye al diseñar, con intención, el sistema que la va a producir.

¿Quién diseña el sistema?

La conducción. Toda. Y RRHH es uno de los anfitriones, no el mozo que sirve lo que otros pidieron.

Cada decisión —cómo se estructura la autoridad, cómo fluye la información, cómo se mejora el desempeño— ya está definiendo la cultura.

Sean conscientes de ello o no.

Una cadena de aprobaciones en compras está definiendo un pedacito de cultura.

El problema es que nadie está diseñando el sistema con la conciencia puesta en que está diseñando la cultura.

El rol de RRHH

Es el co-diseñador de la arquitectura del sistema, con voz y criterio propio.
Y el custodio de que lo diseñado se realice en el día a día: con indicadores reales y conversaciones que permitan leer las señales tempranas antes de que el sistema se resienta.

Eso es construirla y cuidarla desde adentro. No "arreglarla".

Cuando algo es responsabilidad de todos, suele terminar siendo responsabilidad de nadie.

La solución es un sistema donde las responsabilidades estén claras, compartidas donde corresponde, y sostenidas en el tiempo.

La cultura se cambia cuando se rediseña el sistema que la produce.

¿Tu empresa tiene claro quién está diseñando ese sistema y con qué criterio?