¿Está la IA bajo control?

La IA en la sombra: ¿sabés el riesgo que ya está corriendo tu empresa?

Gabriel PardiSeguridad empresarial

¿Está la IA bajo control?

Las personas van adelante. Las empresas, atrás.

En Argentina, el 60% de las personas usa IA diariamente.
Solo el 43% de las empresas la integra en serio.

La brecha no es solo un dato técnico. Es una alerta.

Las personas encontraron en la IA una herramienta que les ayuda a trabajar mejor y la adoptaron.

Con o sin el aval de la empresa.

El 41% de los trabajadores argentinos considera que su empleador está retrasado en la adopción de IA.
El 47% cree que la empresa podría sacarle mucho más provecho.

No están equivocados.

Y mientras la organización piensa — o no — cómo encararlo, sus equipos ya tomaron la delantera.


Samsung lo aprendió caro. ¿Tu empresa va a esperar lo mismo?

Tiene nombre: shadow AI o IA en la sombra.

Es el uso de herramientas de IA sin el conocimiento ni la supervisión de la empresa.

Sin evaluación de seguridad. Sin política de uso. Sin que nadie haya decidido que estaba bien.

No es un fenómeno marginal.

El 61% de los empleados usa IA sin permiso de su empresa.

El 93% ingresa información empresarial en herramientas no aprobadas — incluyendo datos de clientes, estrategias internas y documentación confidencial.

Lo que pocos saben es lo que pasa del otro lado de la pantalla.

Algunas de esas plataformas almacenan todo lo que reciben para entrenar sus modelos.

Otras no tienen ningún estándar de seguridad.

Y algunas, directamente, están diseñadas para capturar información.

El empleado ve una interfaz que funciona. No sabe, ni tiene por qué saber, lo que ocurre con los datos que acaba de ingresar.

El caso más conocido ocurrió en Samsung en 2023: empleados filtraron código fuente confidencial y notas de reuniones estratégicas usando ChatGPT.
La empresa prohibió el uso de IA generativa internamente.

Después del hecho.

En Argentina el escenario es más cotidiano y por eso más difícil de ver.

Alguien sube el acta de una reunión estratégica a una herramienta de IA para generar un resumen.

Rápido, práctico, eficiente.
Nadie lo cuestiona.

Nadie sabe qué hace esa plataforma con esa información.

Una estrategia confidencial puede estar circulando fuera de la empresa sin que nadie lo sepa.

Hoy mismo.


Sin política, cada uno decide por su lado

Sería fácil culpar a los empleados.

Pero los datos cuentan otra historia.

Solo el 36% de las organizaciones tiene una política de uso de IA.

Apenas el 35% de los trabajadores argentinos recibió alguna formación sobre el tema.

Y el 32% de las empresas integró la seguridad relacionada con IA en su estrategia corporativa.

El resto opera sin reglas claras.

En ese vacío, cada persona toma sus propias decisiones — con las mejores intenciones y sin los criterios necesarios para evaluar el riesgo.

Como advierte Gartner en su informe Predicts 2026: AI Risk and Governance:

"Las organizaciones que no gobiernan el uso de IA generativa están asumiendo un riesgo comparable a no tener política de protección de datos. La diferencia es que con la IA, la filtración ocurre en un solo prompt."
Y en Argentina, Luciano Moreira da Cruz, Chief Transformation and Strategy Officer de Cloud Legion, lo describe con precisión:
"El gran problema de la inteligencia artificial oculta es que nuestros colaboradores están utilizando inteligencia artificial sin que las áreas responsables estén al tanto de que eso está sucediendo."

Las personas no usan IA no autorizada por negligencia.
La usan porque quieren hacer bien su trabajo — y la empresa no les dio otra opción.

Prohibir tampoco es la respuesta. A esta altura es inviable e ineficaz — el 69% de los propios directivos ya usa IA por su cuenta.

La única salida es encararlo como lo que es: una decisión estratégica que le corresponde a toda la conducción.


Tic, tac, tic, tac... la bomba puede explotar pronto

Según VML The Cocktail y Salesforce, las empresas tienen entre 18 y 24 meses para establecer políticas claras antes de que los hábitos de uso no autorizado se consoliden de forma irreversible.

Ese reloj ya está corriendo.

La IA en la sombra no es un problema de ciberseguridad que se resuelve solo con software.

Es la consecuencia de no haber encarado la IA como un proyecto estratégico — con políticas claras, criterios de uso y personas acompañadas en el proceso.

La IA ya está en tu organización.

¿Está trabajando con reglas claras o sin ellas?

Si querés abordarlo de forma estratégica y ordenada, antes de que sea demasiado tarde.

Conversemos.